| Directrices de la futura reforma del IRPF |
| Fiscalidad - Apuntes fiscales | |||
| Escrito por Redacción INJEF | |||
| Jueves, 07 de Abril de 2005 01:00 | |||
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Recientemente han sido presentadas las líneas generales de la reforma fiscal: las rentas del trabajo pagarán menos impuestos, se recuperará el principio de equidad, se reducirán el número de tramos y el tipo máximo, y se revisarán las deducciones.
En resumen:
El Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha anunciado que la reforma del IRPF que prepara el Gobierno persigue beneficiar a las rentas del trabajo, reducir la complejidad del impuesto e incrementar su neutralidad y eficiencia. Durante la presentación del número especial de la revista “Economistas”, que edita el Colegio de Economistas de Madrid, Solbes ha hecho públicas las directrices de la reforma fiscal que será llevada al Parlamento en el último trimestre del año y que entrará en vigor en 2007. El Ministro de Economía y Hacienda se ha referido a las siete líneas estratégicas de la reforma fiscal: rebaja de impuestos para las rentas del trabajo; recuperación de la equidad en el tratamiento de las circunstancias personales y familiares; reducir el número de tramos de la tarifa y el tipo marginal máximo; mantener sin modificaciones sustanciales la tributación de las ganancias patrimoniales; reajustar los límites de las aportaciones a planes de pensiones y favorecer que la inversión se recupere en forma de renta periódica; introducir ventajas fiscales para los seguros de dependencia y mantener con algunas correcciones la desgravación por adquisición de vivienda habitual. El nuevo IRPF supondrá una rebaja de impuestos para las rentas del trabajo, cuyo tratamiento fiscal debe mejorar frente al que reciben otras fuentes de renta, para recuperar la equidad horizontal del impuesto. Este objetivo se puede conseguir técnicamente a través de distintos mecanismos que actualmente están siendo objeto de estudio por el Ministerio de Economía y Hacienda. La reforma fiscal pretende, además, recuperar la equidad en el tratamiento de las circunstancias personales y familiares, de manera que la reducción del mínimo personal y familiar no beneficie más a quienes tienen rentas más altas. Con el actual sistema de deducción en la base imponible, un contribuyente que gane 10.000 euros y tenga un hijo se deduce por él 210 euros; sin embargo, si los ingresos son de 60.000 euros anuales, la deducción se eleva hasta los 630 euros. El nuevo IRPF modificará, por tanto, el tratamiento fiscal de las circunstancias personales y familiares, suprimiendo el actual trato discriminatorio en función del nivel de renta y mejorando la equidad horizontal del impuesto. Por lo que se refiere a la tarifa del impuesto, se reducirá el número de tramos a tres o cuatro, frente a los cinco actuales, y se rebajará el tipo marginal máximo, ahora en el 45%, en línea con las reformas fiscales que se están llevando a cabo en los países de nuestro entorno. El Ministerio de Economía y Hacienda está analizando la tributación de las ganancias patrimoniales, atendiendo a las características especiales de esta fuente de renta y al tratamiento fiscal que reciben en los países vecinos. En el nuevo IRPF las opciones que se están barajando son mantener el tipo del 15% o elevarlo ligeramente, hasta el entorno del 18%. En este último caso, se introduciría un mínimo exento que permitiría a los contribuyentes perceptores de plusvalías de importe reducido dejar de tributar por ellas. Un aspecto destacado de la reforma fiscal será el tratamiento a los planes y fondos de pensiones. La deducción se mantendrá, pero con cambios que favorezcan a las rentas medias y bajas. Por un lado, se van a reajustar los límites de las aportaciones para atenuar la tendencia a que los mayores beneficiados por la desgravación fiscal sean los contribuyentes con mayor nivel de renta. Por otro, se va a favorecer que la inversión realizada a los fondos y planes de pensiones se recupere en forma de renta periódica. Además, el Gobierno va a introducir en el nuevo IRPF incentivos fiscales para el desarrollo de seguros privados de dependencia, que en la actualidad no gozan de ninguna ventaja tributaria. Por último, en relación con la deducción por adquisición de vivienda habitual, el ministro de Economía y Hacienda ha anunciado que se mantendrá la actual desgravación de 9.015 euros, aunque con ligeras modificaciones.
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